La magia y la fantasía de esta película, la han convertido en un film de culto para muchos. Dirigida en principio para el público infantil, posee los elementos básicos para trasladar tanto a grandes y pequeños a un mundo de ensueño.
Sarah, interpretada por una adolescente Jennifer Connelly, es una joven que vive inmersa en sus propias fantasías que recrea de su libro preferido. Una noche debe hacerse cargo de su hermano pequeño, y en un ataque de celos e incomprensión, pronuncia las palabras exactas para que Jareth (David Bowie), el Rey de los Globlins, se lleve al niño. Al caer en su error, Sarah intentará recuperar al bebé, para lo que Jareth le reta a cruzar el Laberinto en menos de trece horas. Un arduo camino espera a Sarah en él, lleno de sorprendentes personajes, múltiples trampas y acertijos. Un lugar donde nada es lo que parece.
Dirigida por Jim Henson, creador de algunas de las marionetas mas famosas de la televisión como los Teleñecos o los Fraggle y de otra joya del cine conformada por títeres como Cristal oscuro. Henson consigue crear un universo fascinante al estilo de Alicia en el país de las maravillas, donde la imaginación e incluso el delirio no tiene límites.
La banda sonora adquiere una gran importancia para recrearnos ese mundo onírico. Los temas instrumentales fueron encargados a Trevor Jones, que mas tarde crearía temas inolvidables para El último mohicano o En el nombre del padre. David Bowie interpretó las canciones escritas para la ocasión, destacando la bellísima e hipnótica As the world falls down.
Cabe destacar también la participación en el film de Frank Oz (manejando a Sabio, cabeza de pájaro incluido), conocido por dar vida a Yoda, quien trabajó con Henson en el Show de los Teleñecos. George Lucas, fue uno de los productores.
David Bowie está maravilloso como Rey de los Globins. Una mezcla de seductor y macarra, con un brillo de maldad en sus ojos, contrapunto perfecto para la dulce mirada de Jennifer Connelly, muy infantil pero resuelta a afrontar su aventura con decisión. El resto de personajes son seres fantásticos, creados por marionetas, cada una mas ilusoria y extravagante que la anterior.
El mensaje de la película es el del abandono de la infancia para entrar en la madurez, como la Wendy de Peter Pan, destinada a renunciar de sus fantasías y egoísmos de niña, pero dejando la puerta abierta para poder acudir a sus sueños cuando los necesite. Valores como la amistad y el compromiso se dejan sentir tras una trama llena de aventuras y humor. Un gran ejemplo de colarnos una moraleja sin que moleste, gracias a ese cosmos imaginario lleno de encanto que acaba por hechizarnos.
“Por increíbles peligros e innumerables fatigas, me he abierto camino hacia el castillo mas allá de la cuidad de los goblins para recuperar al niño que me has robado. Porque mi voluntad es tan fuerte como la tuya y mi reino igual de grande, no tienes poder sobre mí.”